Como ser más efectivo sin estrés

Ser más efectivo

Descarga gratis nuestro primer Ebook de efectividad personal, con los artículos más leídos en el año 2015.

El Blog

El año 2015 fue el inicio del  blog Praxis y Poesía como un esfuerzo de compartir el camino personal y comunitario de un grupo de directivos de educación animados en la  cruzada de mejorar la productividad personal y grupal dada las diversas tensiones  laborales y las no pocas preocupaciones personales.

El Método

La creación del blog fue la segunda fase de un recorrido previos de cuatro años que comenzó con la lectura de Organízate con Eficacia de David Allen y que luego continúo con la elección de una aplicación comunitaria para gestionar nuestro flujo de tarea, pero que desembocó en la sintonía con una filosofía  que busca el máximo de efectividad manteniendo el control de nuestras cosas, vinculándonos con el logro de nuestros objetivos a corto, mediano y largo plazo. En este sentido, somos un grupo de  discípulos  de la metodología Getting Things Done (GTD) que se puede traducir literalmente como hacer las cosas. La metodología GTD transmite el evangelio que es posible vivir con intensidad el presente, exorcizando el estrés, con altos estándares de efectividad personal, sacando afuera de nuestra mente todas las preocupaciones, trasvasijándolas en un sistema confiable de trabajo afuera de nuestra cabeza. Todo esto para estar 100% disponible en el aquí y en al ahora.

La Síntesis

Cada artículo de este blog se escribió para iluminar alguna problemática de nuestro equipo de trabajo. Ahora bien, con mucha alegría les comparto nuestro primer Ebook Como Ser Más Efectivo que contiene los siete artículos más leídos  durante el año 2015.  Por ende, el orden de los capítulos no tiene una lógica temática sino que refleja las preferencias de nues tros lectores. A todos ellos gracias.

Puedes leer nuestro Ebook directamente en  la página web  en Papyrus.  O descargar Como ser más Efectivo   en el formato del lector de libros preferido para  tu tablet. 

Ser más efectivo

 

Descarga en formato PDF

Descarga en formato EPUB

Descarga en formato MOBI para Kindle

 

Ahora te toca a ti.

Este libro es semejante a una gota de agua en el océano de la información,  pero se puede transformar en un manantial,  para quien camina agobiado en el desierto del estrés laboral y personal, sin dominar el arte de la efectividad. Con este anhelo te invitamos a  compartir este  libro en tus redes.

 

Anuncios
Como ser más efectivo sin estrés

El Secreto de las Personas Altamente Efectivas

secreto

En una sociedad tan competitiva y exitista la efectividad personal  es la llave que puede abrir la puerta de la productividad y la realización personal. Ella nos permite integrar de manera equilibrada  lo laboral, familiar y personal. Por lo tanto,  quien desarrolla esta competencia    puede obtener muchos  beneficios,  pero quien la ignora probablemente no logrará  progresos significativos ni en  lo personal ni en lo laboral y, lo mas probable, es que termine siendo un “ladrillo más en la pared” de la gran ciudad.

Los contenidos de este post son los  siguientes:

  1. Contexto de efectividad:
    • Cambió la riqueza;
    • Cambió el trabajo;
    • Cambió la productividad.
  2. Los secretos de las personas altamente efectivas:
    • La falsa ilusión de éxito.
    • Un gran secreto
    • Responder las preguntas fundamentales
    • Acrecentando el espacio interior.
  3. Ahora te toca a ti.

CONTEXTO DE EFECTIVIDAD

Cambió la riqueza.

El contexto de la efectividad son los cambios  tecnológicos, económicos y sociales. Si en la edad media, un predictor de la riqueza  eran los activos tangibles como la posesión de tierras, en nuestra era la riqueza se mide  en  activos intangibles como  es la creación de conocimiento. Como prueba de esto basta constatar que las empresas  mas valiosas en nuestra cultura occidental  tales como , Apple, Microsoft y Google entre otras,  lograron su riqueza  no por sus tierras o los títulos nobiliarios de sus dueños. Al contrario, lograron su riqueza gracias a su innovación y emprendimiento,  crearon conocimiento y valor  para todos nosotros.

Cambió el trabajo.

Por otra parte, la naturaleza de nuestro trabajo ha cambiado, si en la época industrial  el obrero ofrecía su fuerza de trabajo para producir bienes  ejecutando procesos de manera mecánica optimizando  los tiempos  de producción. Aquí Taylor fue el gurú de la productividad. Ejemplo de lo anterior, es el obrero de una línea de producción de automóvil, cuyo trabajo consistía en hacer ciertas rutinas de la misma manera, en cierto tiempo y con la menor cantidad de errores. En la actualidad, nuestro paradigma es el de la sociedad del conocimiento acuñado por Drucker, en donde el conocimiento sustituye a la mano de obra, a las materias primas y al capital como fuente más importante de productividad y riqueza. Así surge el trabajador del conocimiento.

Cambió la productividad.

Ahora bien, dada nuestro  cambio de paradigma la competencia clave en nuestra sociedad del conocimiento es la efectividad personal. Esto es pasar de ser un espectador a actor principal en la obra de la vida ,  controlando el presente y diseñando el futuro, Esto es más que  productividad personal que nos permite ser eficientes y tener bajo control nuestros asuntos. Es más que la eficacia personal logrando nuestros objetivos. La efectividad  personal es la competencia personal que nos permite mantener el equilibrio entre el control de nuestros asuntos mientras movemos las fronteras de lo posible.

LOS SECRETOS DE LAS PERSONAS ALTAMENTE EFECTIVAS.

Si comparo la efectividad personal con nuestro cosmos diré que la efectividad es una estrella al rededor de la cual orbitan muchos planetas. En este post voy a dar cuenta de uno de sus muchos “planetas”. El primer secreto de la efectividad es  cultivar el propio ser.

La Falsa ilusión de éxito.

Para entender porque cultivar el propio ser es un gran secreto hemos de tener presente que nuestra cultura occidental no nos enseña a cultivar la propia identidad. Al contrario nos seduce con modelos estereotipados de éxito.  Constantemente estamos bombardeados de mensajes en los medios de comunicación  que nos ilusionan con un éxito casi inmediato, con poco esfuerzo y alto beneficio. Cuerpos esculturales tomando el producto A o B. Estrellas mediáticas del fútbol, la música o el cine rodeadas de fama .  Y para que decir las fórmulas  casi mágicas de obtener dinero. Lo  que los medios no nos cuentan es que por lo general   el éxito es la cima de un camino de esfuerzo, disciplina y dedicación. Sólo en el diccionario la palabra éxito esta antes que trabajo. Por otra parte, el deseo legítimo de triunfar requiere tiempo y perseverancia. Pensemos en los formación  inicial de medicina, por ejemplo, son a lo menos cinco años para ejercer una profesión. ¿Qué pasaría si por la pasión por ayudar a los demás los alumnos de medicina estudiaran la mitad de los años? ¿cuantos errores cometerían? Su ayuda sería un desastre  y  perderían la confianza de la comunidad. Repito, sólo en el diccionario la palabra éxito esta antes que trabajo.

Un gran secreto: Ser para hacer

Cuando tenía 22 años, me estaba formando para el ministerio sacerdotal en la Congregación Salesiana, deseoso de trabajar a favor de los más necesitados. En la semana estudiaba filosofía y los fines de semana trabajaba en Centro de Menores. En mi comunidad nos quejábamos   por el poco tiempo que nos dejaban para hacer apostolado. En esta comunidad  conocí a un octagenerio   sacerdote, llamado Guillermo Quiroz, quien nos compartía su secreto   de la vida apostólica: ser para hacer. Y luego nos señalaba que el alma del apostolado era la interioridad. Con esto nos quería decir que la impaciencia no era buena consejera  y que lo mejor que podíamos hacer por nuestro apostolado era estudiar, estudiar y estudiar. Ya vendrán  tiempos para hacer muchas cosas. La verdad es que esto me sonaba  a justificación para limitar nuestro servicio comunitario.    Pero  bueno, ya han pasado muchos años que dejé el ministerio y ahora me  me doy cuenta que él tenía toda la razón,  pues gracias a mi formación  he podido hacer cosas que ni siquiera había pensado. Considero que este consejo que recibí al inicio de mi formación “ser para hacer”, es válido para todos y ahora te lo comparto para que puedas obtener sus beneficios.

Por esto, tanto en la formación profesional en una casa de estudios, como en la formación del carácter al interior de la familia  y en el desarrollo de proyectos vitales  es necesario cultivar el ser antes que el hacer, desarrollando las potencialidades, acrecentando el saber, fortaleciendo la voluntad para dejar huella. ¿Pero cómo se cultiva el ser?

Responder las  preguntas fundamentales

Cada uno de nosotros en el algún momento debe responder a la preguntas fundamentales de la vida: ¿Quien soy? ¿Que sentido le voy a dar  a mi la vida? ¿Cuál será mi aporte al mundo? Responder auténticamente estas preguntas permite crear un propósito para   hacer lo que es correcto, lo que  apasiona, lo que  da fuerzas para luchar contra la adversidad y hacer realidad los sueños.   En este contexto, Nietzsche decía “quien tiene un porque casi siempre encontrará un como“. Teniendo este porque el estudio profesional  o el trabajo pasan a ser la expresión de nuestro ser. Sólo un ejemplo para ilustrar este punto.  Tiempo atrás, conocí en Santiago  a un músico de profesión abogado. Me contaba que estudió derecho por la influencias de sus padres pero su pasión era el piano. Pero ya que había dado el gusto a sus padres estaba ahorrando para estudiar en el Conservatorio de Música.  Y eso hizo, renunció a su trabajo, tomo sus maletas y viajó a Italia a probarse en el Conservatorio. Dio su examen,  fue aprobado  estudió piano. Él fue capaz de responder auténticamente a la pregunta del sentido de su vida y luego hizo lo correcto.

En este contexto, las palabras de Steve Jobs son una invitación provocadora para responder las preguntas fundamentales con autenticidad.

“No os dejéis atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. 

No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior.

Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición.

De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser.”

(Steve Jobs, Discurso Universidad de Stanford, 2005)

Acrecentando el espacio interior. 

Pero cultivar el propio ser  no viene en ningún programa y es un arte que se aprende. Tiene  tiene que ver con desarrollar tu inteligencia emocional con el  ser capaz de escuchar tus emociones, estar atento a tus sueños despiertos,  a los pequeños o grandes descubrimientos personales, a lo que te dicen las personas que te quieren bien. Esto es  una tarea vital. Discernir para tomar decisiones auténticas es  una habilidad básica para la efectividad. Para esto, es necesario  entrar al santuario de la propia  conciencia para escuchar la voz interior y  permitirte ser uno mismo, todo uno mismo y nada más que uno mismo.  Se trata de cultivar el propio  ser  evitando los complejos de superioridad o inferioridad. Se trata de  escuchar al corazón y a la intuición, tal como señalaba Steve Jobs en su discurso en Stanford.

 

AHORA TE TOCA A TI.

Recuerda que no existe verdadera efectividad sin autenticidad,  ni  autenticidad sin escucha del propio ser. Por lo anterior te invito a cultivar tu mundo interior. Bloqueando  tiempos para ser, en la mañana o en la tarde,  o en los fines de semana con alguna de estas sugerencias:

  • leer un buen libro.
  • Escribir en un diario.
  • Escuchar tus emociones.
  • Meditar
  • Orar
  • Escuchar música
  • Caminar
  • Andar en Bicicleta

Ahora bien, si esto para ti es una nueva rutina te invito a que comiences con períodos cortos de prueba, una semana o un mes. De modo que vayas evaluando tu avance. Puedes registrar tus compromisos en un diario o en una aplicación como Coach.me. ¡Hoy es un buen día para comenzar!

Si este artículo te ha gustado, deja tu comentario. Y si crees que a alguien más le puede ayudar no dejes de compartirlo. Gracias.

El Secreto de las Personas Altamente Efectivas

GTD como Evangelio

 

20080706-3

La palabra griega evangelio significa buena noticia y en sus orígenes se aplicó al mensaje de Jesús. Muchas personas cuando escuchaban sus  palabras encontraban en ellas una buena noticia que cambiaba sus vidas.  Por ejemplo, “Vengan a mí todos los que estén cansados y agobiados que yo los aliviaré” (Mt 11:28). Para la gente de su tiempo que vivía agobiada por el peso de las normas de la sociedad religiosa que gobernaba, estas palabras  fueron una buena noticia, pues Jesús señalaba que los ritos y normas  no tienen sentido por si mismas si no   van acompañados de una actitud interior.  Y  para quienes se sentían de segunda categoría, marginados o indignos,  Jesús les mostró el amor gratuito de un Dios que se mueve compasivamente hacia los pequeños, los pobres y marginados.

Por eso, extrapolando el significado de evangelio  al ámbito de la efectividad personal, GTD tiene el mérito   de ser una buena noticia para todos aquellos que andan cansados y agobiados por el estrés de la vida moderna, por   los desafíos que conlleva vivir  en un mundo globalizado y trabajar en esta era del conocimiento.

Profundicemos un poco más el tema. Por efectividad entendemos el hacer las cosas de forma eficiente y eficaz. Es decir, hacer algo  usando adecuadamente los recursos disponibles, obteniendo  el logro de nuestros objetivos. Dicho esto, la efectividad tiene que ver con nuestra praxis, con nuestro actuar, con  acciones  para lograr nuestros objetivos en el amplio sentido de la palabra (personal, laboral, familiar, existencial, trascendental…). Siendo el objeto de estudio de la efectividad nuestra praxis, el método GTD ofrece una respuesta plausible para tomar el control de las áreas de responsabilidad que tenemos, de la cantidad de proyectos en los cuales nos embarcamos, del sin fin de acciones que hacemos día a día.

Pero además no descuida el sentido trascendente de la persona al vincular control del presente con perspectiva del futuro, al cultivar los objetivos personales, visión y misión. Por esto, a mi juicio la metodología GTD es más que una herramienta integral y  no se reduce a un mero entrenamiento de habilidades técnicas para dominar con mayor rapidez las bandejas de correos, listas de tareas o alguna aplicación tecnológica. Es más que una herramienta GTD pasa a ser una ciencia para el buen vivir del hombre de hoy.

Ahora bien, al igual que en el tiempo de Jesús en el que muchos escucharon su mensaje pero sólo una pequeño grupo lo siguió como  discípulos y otros como apóstoles, también ocurre que cuando muchos escuchan hablar de GTD sólo un grupo lo acoge como buena noticia y comienza su camino de “conversión” personal. Esto es parte de la dinámica de la libertad humana y de la búsqueda personal del propio camino que lleva a la  realización personal.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Diferencias entre Eficiencia, Eficacia y Efectividad

Control y Perspectiva

Guía de Getting Things Done

Mejora tu Efectividad, Fortalece tu Sentido

 

GTD como Evangelio

La Técnica del Pomodoro:  ¡Divide y Vencerás!

técnica pomodoo

En el post anterior comentábamos sobre el timeboxing como un pequeño truco con gran efectividad. Dentro de este contexto la técnica del Pomodoro permite desarrollar  el hábito de bloquear el tiempo. En lo personal, llevo más de un año usando esta técnica y ha significado un antes y un después en el ámbito del tratamiento de documentos, presentaciones, proyectos y tareas que requieren tiempo, energía y concentración.

La técnica del Pomodoro consisten en bloquear  un lapso de 25 minutos para realizar una  actividad, dejando 5 minutos para un pequeño  descanso. Luego repites la actividad. Y cada tres pomodoros el descanso es de 15 minutos. Su autor la bautizo con este nombre porque media el tiempo con un temporizador de cocina en forma de tomate.  En la actualidad, dada la tecnología que poseemos Pomodoro  esta presente, tanto en ambientes IOS como Android y en dispositivos como   teléfonos inteligentes, tablets o Notebooks.

 

BENEFICIOS DE USAR POMODOROS

1.- “Divide y Vencerás”

A Napoleón se le atribuye esta máxima con la cual  enfrentaba a sus grandes enemigos . Intencionalmente generaba las alianzas necesarias o acrecentaba las enemistades pertinentes de modo que a la hora de entrar en combate sus fuerzas enfrentaran a tropas estratégicamente vencibles.  Con los comodoros pasa algo similar. Por muy grande que sea la tarea si la divides con inteligencia y astucia resultarás victorioso después de varias  batallas. De aquí que los 25 minutos resulta una unidad corta pero efectiva.

 

2.- “No Huyas, enfrenta tus fantasmas”

Una de las tendencias naturales ante la adversidad es evitar. Ante tareas que emocionalmente nos resultan desagradables o difíciles tendemos a postergarlas para otro momento, para otro día o para otra semana. Esto se llama procrastinar y es un virus que debilita nuestro efectividad personal. Ante la procrastinación los pomodoros tienen la virtud de situarte frente al desafío, del cual   no hay escapatoria. Y por lo general, a los pocos minutos, los fantasmas desaparecen, tu nivel de concentración se acrecienta  y todo comienza a fluir. En mi caso, una de las tareas que más me cuesta realizar es actualizar el presupuesto familiar una vez al   mes, porque me significa más de una hora, implica  revisar gastos y hacer ajustes. Sin embargo, es una tarea que programo para el sábado en la mañana y con mi aplicación de Pomodoro en mi teléfono no me levanto de mi escritorio hasta que termino, y esto puede significar tres o cuatro pomodoros. De esta manera me libero de una preocupación y me mente esta disponible para otras cosas.

 

3.- “Tu tiempo es oro”

Sin duda alguna el tiempo es uno de los recursos más valiosos  que contamos y hacerlo productivo es fundamental. Poder bloquear en el día diversos momentos y dedicarlos a las tareas mas importantes o las más complejas y al final de la jornada evaluar lo realizado se convierte  en un ejercicio enriquecedor. Esto porque detrás de la asignación de tiempo hay prioridades, hay expectativas, compromisos con uno mismo u otra personas y el trabajo bien hecho acrecienta la sensación de logro personal.

 

4.- “A la Carga”

La pregunta es ¿por qué 25 minutos? ¿ por qué no 30, o 45 o 60 minutos?. Aquí no hay certezas. Al respecto, el mejor argumento que he encontrado es que  la arbitrariedad de  25 minutos responde  a la división de una hora con dos comodoros y sus correspondientes recreos de 5 minutos. Esto es conveniente señalarlo, pues alguien podría trabajar  más concentrado con bloques de 40 minutos y eso es legítimo. Lo esencial es bloquear el tiempo y hacer la tarea que tienes por delante, la cantidad de minutos es accidental. En este punto, me ha ocurrido en ocasiones que,  cuando estoy muy concentrado en una tarea,   suena la alarma del Pomodoro,  y simplemente la apago y continuo con el siguiente bloque. Por esto, si prefieres programar de modo propio tus bloques de tiempo la aplicación  30/30 es la correcta para esto.

Ahora bien, el efecto positivo que genera los bloques 25 minutos es  motivación para “atacar” las tareas.  Desafíos de 25 minutos  resultan razonables y hasta inofensivas y se pueden hacer   con agrado. Pero pensar en una tarea de una hora y media  no  resulta atractiva y los más probable es que termines  postergando esa labor para otro momento. Sin embargo,  usando Pomodoros  puedes  hacer mucho más que esto casi sin darte cuenta.

 

En conclusión, la técnica del Pomodoro es una herramienta que puede impactar positivamente en el desarrollo de la efectividad personal. Para su uso no importa la edad pero si necesita de disciplina y perseverancia.

(Imagen tomada de rapidrabbit.com)

 

La Técnica del Pomodoro:  ¡Divide y Vencerás!

Timeboxing: Un pequeño truco con gran efectividad

TimeboxingHay cierto tipo de tareas que son grandes y pesadas. Hay cierto tipo de proyectos que requieren mucho tiempo  y concentración. Algunas actividades tales como: escribir un informe, hacer una presentación, confeccionar un presupuesto, revisar evaluaciones, son tareas importantes que difícilmente se pueden realizar en poco tiempo o en cualquier momento. Si a esto le sumamos que en el lugar de trabajo existe interacción con distintos clientes, compañeros y jefaturas, también nos daremos cuenta que las interrupciones son un sabotaje constante. Para este tipo de desafíos el Timeboxing es un pequeño truco con gran efectividad.

El Timeboxing (caja de tiempo) es la asignación de un tiempo fijo a una actividad determinada. Usar estas cajas de tiempo es una buena alternativa para quienes  tienen entre sus manos un proyecto  que  necesitan realizar antes de una fecha determinada. De este modo pueden progresar sistemáticamente en el logro de un objetivo. Por ejemplo, si alguien prepara una informe mensual para su jefe. Hace una cálculo y estima que necesita 5 horas de trabajo. Bien, con está técnica puede bloquear todos los días la primera hora de su jornada. De este modo, al quinto día de trabajo es altamente probable pueda terminar este informe. Ahora bien, si al avanzar se da cuenta que requiere más tiempo, hace los ajustes. Por el contrario, una mala práctica sería postergar el informe hasta el último momento. Esto es  el día antes, ocupando toda la jornada, suspendiendo citas y compromisos y con altos niveles de ansiedad y con mayores probabilidades de cometer errores. Para evitar esto último, el timeboxing es una buena técnica.

El buscar el mejor tiempo para estas cajas de tiempo es crucial. Si sabemos que desde las 10 de la mañana en adelante lo normal es interactuar con  compañeros de trabajo o estar disponible para diversos requerimientos, lo lógico es bloquear el tiempo antes de esa hora. Aquí sería desde 8.30 a 9.30 hrs.  Además, hemos de considerar que en este  horario nuestros niveles de energía son buenos, y por ende, trabajaremos de mejor manera.

El espacio también es relevante, pues, si “nos vamos a encerrar en una caja de tiempo” la idea es que nadie entre. Pues, una interrupción de tres minutos, puede requerir cinco para retomar el nivel de concentración. Esto es difícil si no contamos con un espacio privado.  Para quienes cuentan con secretaría, la solución es sencilla, solicitan bloquear en la agenda esta hora y piden no ser interrumpido. Para quienes no tienen esa posibilidad, otra alternativa es buscar un espacio distinto para “perderse” por una hora. Años atrás, trabajaba como rector en un colegio en Iquique, y las interrupciones y solicitudes eran constantes y debía terminar un proyecto importante. Esto me estaba poniendo muy ansioso.  Por lo que decidí salir de mi oficina durante una semana, por una hora a una sala de clases de un grupo electivo que se ocupaba sólo en las tardes. Esto fue genial, lleve mi notebook  y un par de carpetas y al término de la semana tenía un documento muy robusto y consistente.  Ahora bien, si eres independiente, otra alternativa es instalarte en un Café con tus audífonos, buena música y bloquear el tiempo que sea necesario.

Resumiendo, el practicar el timeboxing es una pequeño truco con gran efectividad en la gestión de proyectos o tareas que requieren mucho tiempo y concentración. Si no lo has ejercitado, te invito a intentarlo y luego comentar tus resultados.

(Imagen tomada de Mindtools.com)

 

Timeboxing: Un pequeño truco con gran efectividad

Aprende GTD Con Hábitos Optimistas

  


Difícilmente podrás adquirir  nuevos  hábitos   si frente a la adversidad piensas de modo pesimista.

Bastantes cosas se han escrito sobre el rol de los hábitos en la formación en la incorporación de la metodología GTD para organizar lo personal y laboral. Buenos ejemplos de esto son los artículos en La productividad personal es cuestión de hábitos de Francisco Saéz y Los principales hábitos para aprender GTD usando GTD, de David Sánchez, por nombrar algunos,  pero poco se ha dicho sobre los hábitos mentales que son decisivos a la hora de perseverar en una nueva práctica.  Esto resulta relevante  para dominar los distinto hábitos GTD, tales como :

  • recopilar o registrar;
  • clarificar las cosas;
  • vaciar   bandejas de entrada;
  • usar listas;
  •  usar agenda para eventos y encuentros;
  • revisar diaria y semanal de  tu sistema de trabajo;

 

Desde el mundo de la sicología, Martin Seligman  nos ilumina el dominio de los hábitos desde sus estudios   de la perseverancia y la desesperanza aprendida. ¿Por qué ante un mismo desafío algunos perseveran y otros desisten? La clave para él están en las pautas explicativas que tiene el sujeto en su cabeza. Seligman incorporó los aportes de Albert Ellis  al señalar que hay una relación causal entre la adversidad, la creencia y la consecuencia. Este principio, tiene grandes consecuencias en la formación de hábitos. Veamos un ejemplo de esto.

Si alguien esta iniciándose en GTD en el hábito de registrar todas las cosas que implican una acción,  y se da cuenta después de varios días que hay cosas que ha olvidado, o tiene registros que nos comprende, o los demás le reclaman que se olvido de ciertos compromisos,  resulta relevante lo que piensa de si mismo ante estos problemas. Si su creencia es pesimista, y se transmite mensajes negativos como… “realmente soy un desastre, no lo lograré nunca” lo más probable es que esta persona se desanime y pronto abandone esta práctica.  Pero si por el contrario, a la hora evaluar el problema se dice “esta semana ha sido complicada,  me esta costando más de lo esperado registrar todo. A partir del próximo lunes voy a usar mejor mi libreta de apuntes y mi agenda para ser mas eficiente”, lo más probable que esta persona persevere en su práctica.

Seligman clasificó las pautas explicativas ante la adversidad   de acuerdo  a tres criterios: permanencia, amplitud y personalización. En el ejemplo anterior, la primera interpretación del problema (no lo lograré nunca) tiene un carácter permanente, mientras que en el segundo caso (esta semana ha sido complicada)  el problema es transitorio. Quienes piensan que la adversidad es transitoria son mas propensos a perseverar, mientras los que piensan que los problemas son permanentes tienden  a desistir.

Pongamos otro ejemplo, una persona que se esta iniciando en el hábito de vaciar sus bandejas de correos y dejarlas en 0, a lo menos  dos veces al día. Llega el viernes al término de la jornada y se da cuenta que en su bandeja de entrada  del trabajo tiene 150 mensajes y en su correo personal tiene sólo 5. Puede tener dos tipos de conversación interna, una pesimista y otra optimista. Esto podría ser más o menos así: “Me he esforzado esta  semana y parece que no he avanzado  porque  mis bandejas siguen con muchos mensajes sin leer”. La otra conversación interna podría ser. “Me he esforzado esta  semana y parece que tengo a raya mi bandeja personal, pero aun me falta dominar mi buzón de entrada de mi trabajo”. Obviamente la segunda es más optimista  porque acota el  problema a una bandeja y no ha todas.  Lo anterior, tiene que ver con la amplitud del problema. Cuando se percibe un problema como global o particular.

El tercer criterio, la personalización tiene que ver con identificar el problema con uno mismo o identificarlo fuera de uno. Nuestro primer caso también nos ilustra este punto. Al decir “realmente soy un desastre” el sujeto se identifica con  el problema, etiquetándose como desastre. Este tipo de pensamiento desanima e invita a desistir en el intento. Distinto es decir:  “esta metodología es muy compleja y requiere mucho esfuerzo”. Aquí el problema se externaliza y puede generar  en  el sujeto un ánimo de determinación para tomar “el toro por las astas”.

En conclusión, aprender la metodología GTD no es fácil, y para perseverar y no quedar a medias en el intento, es importantísimo que a la hora de enfrentar la adversidad tus hábitos mentales sean optimistas. Para eso, lo primero es ser conscientes del tipo de conversación interna que tenemos a la hora de experimentar la adversidad  y cultivar pautas explicativas optimistas. En  otras palabras, a la hora de evaluar un esfuerzo, se trata de mirar el medio vaso lleno antes que el medio vaso vacío.

Artículos relacionados.

Aprenda Optimismo

 

Aprende GTD Con Hábitos Optimistas

Mejora tu Efectividad, Fortalece tu Sentido

 

picar piedras construir catedral

¿Qué sentido tiene hacer lo que haces ?

Un  cuento tradicional nos ilustra el fondo de la pregunta.

Un transeúnte se detuvo un día ante una cantera en la que trabajaban  tres compañeros. Pregunto al primero:

-¿Qué haces amigo? Y este respondió sin alzar la cabeza:

-Picando piedras.

Preguntó al segundo:

-¿Qué haces amigo?

Y el obrero acariciando el objeto de su tarea le dijo.

-Ya lo ves, estoy tallando esta hermosa piedra.

Preguntó al  tercero:

-¿Qué haces amigo?

Y el hombre, alzando los ojos  llenos de alegría exclamó:

-¡Estamos   edificando una catedral!
Si hacemos una analogía entre este cuento y nuestro trabajo.  ¿qué respuesta daríamos?

¿Estamos picando piedras o construyendo una catedral? Si nuestra respuesta se acerca más a la primera es una señal que nuestra visión es débil.

No podemos pretender tener éxito en lo laboral si en  personal no hay un sentido por el cual valga la pena el  esfuerzo y la resiliencia. Pretender trabajar sin tener un sentido trascendente es equivalente a una actividad de  picar piedras. Y lo que sería  peor, hacer del trabajo una proyección de  frustraciones personales, lo convertiría en un espacio para “patear piedras”.

En la metodología GTD, la productividad personal se aborda desde dos dimensiones: control y perspectiva. Por un lado, el control permite el dominio de la situación actual y favorece el logro de resultados con el buen uso de los recursos.  Es decir,  el logro de la eficiencia personal. Por otra parte, la perspectiva permite  el logro de los objetivos a corto, mediano y largo plazo. Es decir, logro la eficacia personal.

Ahora bien, dando por supuesto la eficiencia y la eficacia personal, hay un dimensión que  enriquece la praxis en la productividad personal. Esta dimensión es el sentido y la trascendencia en lo que hacemos. Fue Viktor Frankl quien levanto su voz para señalarnos que  la búsqueda de sentido es una de las tareas claves de nuestra existencia. Pues, podríamos tener todos los medios, incluso la fama y el éxito social, pero sentirnos vacíos por dentro.  Lo primordial es estar dirigido o apuntando hacia algo o alguien distinto de uno mismo. Hacia un sentido que cumplir, una causa a la cual servir, o una persona a la cual amar, eso es lo que da verdadero sentido a la vida.

Encontrar el propio sentido tiene tremendas consecuencias para nuestra productividad. Pues, podríamos trabajar como obreros en una cantera con el único objetivo de ganar dinero para comer y vestirnos. Pero también podríamos  trabajar en la misma cantera con la ambición y la pasión de construir una catedral. En otras palabras,  trabajar es una actividad  que no sólo nos permite lograr los objetivos de una institución, y los objetivos personales. Además nos permite trascender y construir algo mucho más grande que una piedra bien tallada.

 

Artículos Relacionados.

GTD Básico: Trabaja con perspectiva

Perspectiva GTD: propósito y principios

Mejora tu Efectividad, Fortalece tu Sentido